La contaminación es la presencia de sustancias
nocivas y molestas en el aire, el agua y los suelos, depositadas allí por la
actividad humana, en tal cantidad y calidad, que pueden interferir la salud y
el bienestar del hombre, los animales y las plantas, o impedir el pleno
disfrute de la vida.
Las formas de contaminación y sus fuentes pueden
ser muy variadas; puede estar compuesta de sustancias sólidas, líquidas y
gaseosas. Además, hay otras formas de contaminación que deben tomarse en
cuenta, tales como el ruido, el calor y los olores.
Principales fuentes de contaminación
Entre las fuentes de contaminación más notables,
podemos citar las siguientes:
- Emanaciones
industriales, en forma de humo o polvo, las cuales son lanzadas a la
atmósfera y contaminan el aire.
- Aguas
residuales de origen industrial, que constituyen la principal fuente de
contaminación de las aguas.
- Aguas
albañales procedentes de la actividad humana.
- Productos
químicos procedentes de la actividad agropecuaria, los cuales son
arrastrados por las aguas; entre ellos, plaguicidas, fertilizantes,
desechos de animales, etc.
- Residuos
sólidos provenientes de la industria y de las actividades domésticas.
- Emanaciones
gaseosas producidas por el transporte automotor.
- Dispersión
de hidrocarburos en las vías fluviales y marítimas, causadas por la
transportación a través de estas vías.
Otras fuentes de contaminación
El ruido. Con el desarrollo
de la civilización industrial y urbana, el ruido, que se define como un sonido
inarticulado y confuso más o menos fuerte, ha tomado gran importancia. Está
incluido dentro de los elementos contaminantes que influyen desfavorablemente
en el medio ambiente y, en algunos casos, resulta nocivo para la salud del
hombre.
El ruido es un elemento común en zonas donde
existen altas concentraciones de población, las cuales generan un denso tráfico
automotor; también en terminales aéreas y de ferrocarriles, en zonas de alta
industrialización, en conglomeraciones, etc.
Las afectaciones causadas al hombre por el ruido
excesivo pueden ser de orden fisiológico o psicofisiológico, e inciden cada día
más, sobre todo en los obreros industriales. Entre los efectos fisiológicos
producidos por el ruido se encuentran la fatiga auditiva y los traumatismos
acústicos, entre otros.
Otros efectos producidos a largo plazo pueden ser
la alteración del ritmo cardíaco y de la tensión arterial, y hasta trastornos
de orden psíquico.
Los niveles de ruido se miden en unidades llamadas decibeles
(dB), y en algunos países se han dictado regulaciones para establecer
límites permisibles al respecto.
La intensidad de los ruidos fluctúa en una escala
entre 0 y 160 decibeles; el nivel perjudicial para el oído humano se encuentra
alrededor de los 90 decibeles.
A continuación brindamos el equivalente en dB de
algunos ruidos comunes que se encuentran sobre el límite perjudicial para el
oído humano:
|
Fuentes de ruido
|
Decibeles
|
|
Fábrica
ruidosa
|
100
|
|
Sonido
considerado normal en una fiesta con música
|
110
|
|
Podadora
motorizada
|
110
|
|
Motocicletas
|
120
|
|
Calle
con mucho tráfico
|
130
|
|
Martillo
neumático
|
130
|
|
Avión jet al
despegar a 25 metros de altura
|
140
|
|
Cornetas
de aire
|
150
|
|
Ruido
captado por el oído al ser disparado un rifle de alto calibre
|
160
|
Estos ejemplos nos pueden dar una idea de cómo
ruidos que oímos diariamente alcanzan niveles por encima del umbral permisible
para el oído humano. Es por esta razón que debemos evitar los ruidos
innecesarios y el hablar en voz alta, pues el conjunto de todos estos estos
ruidos va afectando a largo plazo nuestros sistemas auditivo y nervioso.
El Calor. El calor producido
por hornos mal ubicados, por la actividad industrial, el transporte, las quemas
forestales y, en general, todo proceso de combustión, ocasiona problemas
ambientales debido al incremento de la temperatura.
Es de notar que la temperatura en las ciudades es 3
ó 4° C superior a la del campo. Este fenómeno, conocido con el nombre de "isla
de calor", es provocado principalmente por el dióxido de carbono
producido en las combustiones citadas anteriormente, el cual se acumula en las
capas inferiores de la atmósfera, más cercanas a la superficie del suelo. Estas
capas reciben la radiación solar reflejada por las edificaciones, calles, etc.,
y la devuelven de nuevo a la tierra; este fenómeno se repite varias veces.
Una de las formas de mitigar el calor en las
ciudades es la ubicación de árboles en las avenidas, y la creación de áreas
verdes, las cuales, además, tienden a disminuir el nivel de ruido en las
ciudades.
Como hemos podido ver, los fenómenos de la
contaminación son tan variados como sus efectos sobre la salud y el bienestar
del hombre, lo cual debe tenerse en cuenta al planificar el desarrollo de la
sociedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario