Estructura de un suelo ránker.
Tomada en La Pola de Gordón. León. España.
El suelo se puede clasificar según su textura: fina
o gruesa, y por su estructura: floculada,
agregada o dispersa, lo que define su porosidad que permite una mayor o menor
circulación del agua, y por lo tanto la existencia de especies vegetales que
necesitan concentraciones más o menos elevadas de agua o de gases.
El suelo también se puede clasificar por sus
características químicas, por su poder de absorción de coloides y
por su grado de acidez (pH),
que permite la existencia de una vegetación más
o menos necesitada de ciertos compuestos.
Los suelos no evolucionados son suelos brutos, muy
próximos a la roca madre
y apenas tienen aporte de materia orgánica. Son resultado de fenómenos
erosivos o de la acumulación reciente de aportes aluviales. De este tipo son
los suelos polares y los desiertos, tanto de roca como de arena, así como las playas.
Los suelos poco evolucionados dependen en gran
medida de la naturaleza de la roca madre. Existen tres tipos básicos: ránker, rendzina y los suelos de estepa.
·
Los
suelos ránker son más o menos ácidos, como los suelos de tundra y
los alpinos.
·
Los
suelos rendzina se forman sobre una roca madre carbonatada, como la caliza, suelen
ser fruto de la erosión y son suelos básicos.
·
Los suelos
de estepa se
desarrollan en climas continentales y mediterráneo subárido. El aporte de materia orgánica es muy alto. Según sea la
aridez del clima pueden
ser de colores desde castaños hasta rojos.
En los suelos evolucionados encontramos todo tipo
de humus,
y cierta independencia de la roca madre. Hay una gran variedad y entre ellos se
incluyen los suelos de losbosques templados, los de regiones con gran
abundancia de precipitaciones, los de climas
templados y el suelo rojo mediterráneo. En general, si el clima
es propicio y el lugar accesible, la mayoría de estos suelos están hoy ocupados
por explotaciones agrícolas.

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