LA DEFORESTACIÓN
La deforestación es un proceso provocado generalmente
por la acción humana, en el que se destruye la superficie forestal. Está directamente causada por la
acción del hombre sobre la naturaleza, principalmente debido a las talas o
quemas realizadas por la industria maderera, así como por la obtención de suelo
para la agricultura, minería y ganadería.
Talar árboles sin una eficiente reforestación resulta en un serio daño al hábitat, en
pérdida de biodiversidad y en aridez. Tiene un
impacto adverso en la fijación de gas carbónico (CO2). Las regiones
deforestadas tienden a una erosión del
suelo y frecuentemente se
degradan a tierras no productivas.
Entre los factores que llevan a la deforestación en
gran escala se cuentan: el descuido e ignorancia del valor intrínseco, la falta
de valor atribuido, el manejo poco responsable de la forestación y leyes
medioambientales deficientes.
En muchos países la deforestación causa extinción de especies, cambios en las
condiciones climáticas, desertificación y desplazamiento de poblaciones
indígenas.
ANTIGÜEDAD
Hace unos ocho mil años, los seres humanos empezaron a talar bosques en
cantidades pequeñas pero significativas, aunque para ello sólo dispusieran de
hachas de sílex.
A medida que la agricultura se iba extendiendo, el ser
humano limpiaba el terreno de árboles y arbustos para permitir que la luz del
sol llegara hasta el suelo. El desbroce se hacía por el método de cortar y
quemar. Al cabo de un año o dos, durante la estación seca se quemaban los
residuos caídos y los árboles muertos y se sembraba en el suelo enriquecido con
las cenizas.
En los seis mil años que van desde la prehistoria hasta
el comienzo de la era histórica, hace unos dos mil años, el hombre fue mejorando
sus herramientas para trabajar la tierra disponiendo de hachas y arados en la Edad del
Bronce y luego en la Edad del
Hierro, así como de bueyes y caballos domesticados que tiraban de
los arados. Estos avances hicieron que la agricultura fuera ganando tierras al
bosque, que fue talado allí donde ésta se desarrolló.
PERIODO
HISTÓRICO
Hace dos mil años, en China, India, el sur y el oeste
de Europa y
el Magreb mediterráneo,
así como en las tierras bajas de Centroamérica y
las tierras altas de Perú se empleaban prácticas agrícolas sofisticadas
(cultivos diversificados, plantaciones múltiples y cría de ganado). Todas esas
regiones son naturalmente boscosas, y la agricultura a gran escala exigió talar
esos árboles.
En el año 1089, Guillermo el Conquistador ordenó
realizar el estudio Domesday, un estudio de sus nuevos
dominios (Inglaterra).
Este estudio demostró que se había deforestado el 85% de los campos, así como
el 90% de la tierra cultivable (de altitud inferior a los mil metros). Siete
siglos antes de la era industrial, Gran Bretaña estaba
totalmente deforestada y muchos de los bosques que quedaban estaban protegidos
en calidad de reservas de caza para la realeza y la nobleza.
El primer censo fiable de China data de la dinastía Han, hace cerca de
dos mil años y por entonces el país tenía 57 millones de habitantes, con una
densidad que triplicaba la de Inglaterra en el momento del estudio Domesday lo
que implicaba que tanto China como India e Indonesia, zonas densamente pobladas
estaban deforestadas ya hace dos mil años.
SIGLOS XV y XVI
Ante el poderío británico en los mares, los reyes Felipe V, Fernando VI y Carlos III incentivaron la creación
deastilleros en
algunas ciudades americanas, como La Habana, Campeche, Guayaquil, El Realejo, Nicoya, Panamá, El Callao y Coatzacoalcos,
con el objetivo de recuperar el poderío naval que se había perdido. Ante esta
situación, se produjo una gran demanda de madera para la construcción de estos
barcos.
ACTUALIDAD
En el presente, la deforestación ocurre principalmente, en América
Latina, África Occidental y algunas regiones de Asia.
Una tercera parte del total de la tierra está cubierta por bosques, lo
que representa cerca de 4 000 000 000 (cuatro mil millones) de hectáreas.
Hay 10 países que concentran dos tercios de este patrimonio forestal: Australia, Brasil,Canadá, China, la República Democrática del Congo, India, Indonesia, Perú,
la Federación
Rusa y los EE. UU. Estos
han sido explotados desde hace años para la obtención de madera, frutos,
sustancias producidas por diferentes especies o para asentamientos de población
humana, ganadería y agricultura.
En las selvas del Amazonas, por ejemplo, el gobierno brasileño ha
alentado un crecimiento rápido en las últimas décadas. Se construyó una
supercarretera en las regiones con mayor densidad de bosques, en el corazón del
país, y promovió asentamientos humanos y urbanizaciones en ellas.
En los países más desarrollados se producen otras agresiones, como
la lluvia ácida, que comprometen la supervivencia
de los bosques, situación que se pretende controlar mediante la exigencia de
requisitos de calidad para los combustibles, como la limitación del contenido
de azufre.
En los países menos desarrollados las masas boscosas se reducen año tras
año, mientras que en los países industrializados se están recuperando debido a
las presiones sociales, reconvirtiéndose los bosques en atractivos turísticos y
lugares de esparcimiento.
Mientras que la tala de árboles de la pluviselva tropical ha atraído más
atención, los bosques secos tropicales se están perdiendo en una tasa
sustancialmente mayor, sobre todo como resultado de las técnicas utilizadas de
tala y quema para ser reemplazadas por cultivos. La pérdida de biodiversidad se
correlaciona generalmente con la tala de árboles.
La deforestación es un proceso antiguo que se ha incrementado en los
últimos tres siglos, con un promedio de seis millones de hectáreas anuales.
Principalmente se produjo en el Hemisferio Norte en los siglos XVIII y XIX,
aunque en el siglo XX comenzó a realizarse en el Hemisferio Sur, especialmente
en las selvas tropicales de la región amazónica.
DEFORESTACIÓN POR REGIONES
ÁFRICA
En África, entre los años 2000 y 2005 se perdieron unos 4 millones de
hectáreas de bosques al año, cerca de 1/3 del área deforestada en todo el
mundo, siendo la causa principal la conversión a una agricultura permanente de
las áreas deforestadas. Como medidas contra la deforestación en África se
está adoptando un sistema de certificación, dada la
preocupación mundial por obtener madera a partir de bosques gestionados
de manera sostenible, aunque la aplicación de esta
certificación sigue siendo escasa todavía. De los 306 millones de ha de bosques
certificados del mundo (junio 2007), unos 3 millones (solo el 1%) corresponde a
África y la mayoría son bosques plantados. Con unos 15 millones de ha de
bosques plantados en todo el mundo (FAO, 2006), África solo representa el 5%
del total.
También se han llevado a cabo otras medidas a nivel regional contra la
deforestación y la desertificación como la Iniciativa de la Gran Muralla Verde del Sahara (UNU,
2007), con un enfoque integrado entre la agricultura, la ganadería y la
actividad forestal.
ASIA Y EL PACÍFICO
La región contaba con 734 millones de hectáreas de bosques en el año
2005, unos 3 millones más que en 2000. No obstante, este aumento fue resultado,
en gran medida, de la alta tasa de repoblación forestal de China, la cual
oculta la notable desaparición de bosques naturales en diversos países; en
total, desaparecieron en la región 3,7 millones de hectáreas de bosque al año
entre 2000 y 2005.
Algunos países han invertido sus tendencias de pérdida de bosques, pero
no es probable que los países que sufren una mayor deforestación sean capaces
de hacerlo. La expansión de los cultivos comerciales a gran escala será la
causa más importante de deforestación en la región.
EUROPA
Europa cuenta con una cuarta parte de los recursos forestales mundiales,
aproximadamente 1 000 millones de hectáreas, el 81% de las cuales se encuentran
en la Federación de Rusa.
Prácticamente todos los países europeos poseen leyes que dificultan
notablemente la deforestación y la reconversión a otros usos de la tierra.
Además, se proporciona apoyo fiscal a la actividad forestal en virtud del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo
Rural, lo que fomenta de manera significativa la plantación de
árboles. Por ello, es probable que la superficie forestal aumente a medida que
decrecen las tierras dedicadas a la agricultura.
Las principales amenazas a las que se enfrentan los recursos forestales
en Europa son de naturaleza ambiental, como incendios,
brotes de plagas y tormentas,
algunas de las cuales se podrían incrementar con el cambio climático. Aunque se desconocen las
repercusiones a largo plazo del cambio climático en los bosques, se han
atribuido a este fenómeno numerosos acontecimientos catastróficos recientes. Se
prevé un incremento considerable de la magnitud y de la frecuencia de los
incendios, por ejemplo en la península ibérica y en la Federación Rusa
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
En los últimos dos decenios, algunos países han concedido la propiedad
legal de los bosques a las comunidades indígenas, por ejemplo, Perú,
6400 millones de hectáreas; Bolivia, 1200 millones de hectáreas; Brasil,10300
millones de hectáreas; Colombia, 27 millones de hectáreas; Ecuador,4,5
millones de hectáreas y Guyana, 1,4 millones de hectáreas de tierra, comprendidos los
bosques. Si bien la propiedad confiere a las comunidades derechos firmes de uso
sostenible de los recursos forestales, los conflictos sobre la propiedad, en
ocasiones violentos, y la falta de aplicación de las normas y los reglamentos han
permitido la ocupación y la explotación maderera ilegales en extensas áreas de estos
bosques.
Entre 2000 y 2010, esta región perdió casi 64 millones de hectáreas, un
7 %, de su superficie forestal. Más de una tercera parte de la
deforestación mundial entre 2000 y 2010 tuvo lugar en esta región.
Todos los países de América del
Sur registraron una pérdida neta en la superficie forestal
entre 2000 y 2005, excepto Chile y Uruguay,
que presentaban tendencias positivas debido a programas de plantación
industrial a gran escala. Los nuevos bosques plantados para usos industriales,
en particular en Argentina, Uruguay y, posiblemente, Colombia,
podrían contrarrestar la desaparición de bosques naturales, pero no en términos
ecológicos. En Caso de los países integrados en la Región Norte de América
Latina como lo son Ecuador, Colombia y Venezuela las políticas de protección de
áreas forestales no son del todo radicales persistiendo la deforestación de la
zona dramatizando el equilibrio ecológico y climático de América del Sur, lo
que compromete íntimamente la repercusión a nivel global. (Expuesto Acuerdo
Caracas FAO 2010)
En contrapartida, en la mayoría de los países de América
Central, la pérdida neta de superficie forestal disminuyó entre 2000
y 2005 en comparación con la década anterior, y Costa Rica logró
un incremento neto de la superficie forestal.
No obstante, en términos porcentuales, América
Central presenta una de las mayores tasas de desaparición
forestal del mundo en relación con el resto de las regiones, más del 1 %
anual en el período entre 2000 y 2005.
En el Caribe se registró un reducido aumento de
la superficie forestal entre 2000 y 2005, principalmente en Cuba. La
liberalización del comercio, que ha hecho que exportaciones agrícolas
tradicionales como el azúcar y los plátanos no sean competitivas, está
ocasionando el abandono de las tierras agrícolas y su conversión en bosque
secundario(Eckelmann, 2005). Además, se está dando mayor énfasis a
la protección del medio natural para apoyar la creciente industria del
turismo. Por ello, se espera que la superficie forestal permanezca
estable o se incremente en la mayoría de los países caribeños.
AMERICA Y EL NORTE
La región contiene el 17 % de la superficie forestal global (677
millones de hectáreas). Aproximadamente una tercera parte del territorio
regional está cubierto de bosques. Debido a la gran variedad de condiciones
climáticas hay una gran diversidad de ecosistemas forestales, desde bosques
húmedos tropicales a bosques boreales. Algunos
de los bosques más productivos del mundo se encuentran en esta región.
La cubierta forestal en la región se mantiene estable.
América del Norte contribuyó en un 2 % aproximadamente a la
deforestación mundial anual entre 2000 y 2005, aunque la tasa de desaparición
de los bosques presenta una tendencia a la baja. El cambio climático podría intensificar las
amenazas al estado de los bosques. La intensidad y la frecuencia de los
incendios forestales han aumentado tanto en el Canadá como en los Estados
Unidos, impulsadas por prolongadas sequías (atribuidas al cambio climático) y
por programas de control de incendios que, aunque han tenido éxito, han
incrementado de manera inadvertida la cantidad de material combustible. De
igual manera, el cambio climático está fomentando las infestaciones de plagas: en el oeste del
Canadá y de los Estados Unidos, el escarabajo del pino de montaña está causando
mortalidad de árboles y daños de especial gravedad.
BOSQUE DE
AGUA
Bosque de Agua se encuentra situado a unos kilómetros Distrito Federal,
en México. El bosque de agua posibilita la vida no sólo de quienes los habitan,
sino también la de quienes viven en los alrededores. Abarca las sierras de las
Cruces, del Ajusco, del Chichinautzin, de Zempoala y el sistema Cadera, en los
estados de Morelos, Estado de México y el Distrito Federal, alberga casi 2 por
ciento de la biodiversidad mundial, ayuda a regular el clima y la calidad del
aire de la región, proporciona casi tres cuartas partes del agua que se consume
en la ciudad de México y abastece de agua a dos de los ríos más importantes del
país: el Lerma y el Balsas. Desafortunadamente, esta región se encuentra
amenazada y está desapareciendo rápidamente, en caso de seguir con el mismo
ritmo de deforestación, en un término de cincuenta años podría desaparecer. De
acuerdo con el Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de
México, cada año se pierden 2400 hectáreas de este bosque, lo que equivale a
destruir una superficie de 9 campos de fútbol por día. El bosque de agua se
conforma de 120 mil hectáreas, incluye los parques nacionales de La Marquesa,
Ajusco, Desierto de los Leones, Lagunas de Zempoala y Tepozteco, entre otras
áreas. La tala ilegal, y el crecimiento desmedido de las urbes, la conversión
del bosque en zonas de cultivo y potreros para ganado, los incendios forestales
y la extracción de materiales y la venta del suelo. Además, la cacería furtiva
y la introducción de especies exóticas ponen en riesgo la biodiversidad de esta
región y son las causas por las que este bosque está en peligro. Mucha gente
que vive en los estados que el Bosque de agua no sabe de su importancia
ecológica y la relevancia que tiene como principal fuente de abastecimiento de
agua las zonas ya mencionadas. Este bosque representa un sustento vital, es
importante el conocimiento y difusión de la riqueza de este lugar, varios
organismos e instituciones están trabajando en el análisis para la protección
de este gran pulmón y fuente de agua.
ASIA OCCIDENTAL Y CENTRAL
Es la región con menos bosques del mundo, con tan sólo un 4 % de
cubierta forestal (el 1,1 % de la superficie forestal mundial). La mayor
parte de la superficie forestal corresponde a unos pocos países, mientras que
en 19 países se encuentra menos del 10 % de la cubierta forestal. Cerca
del 75 % de la región es árida,
con una baja productividad de biomasa.
La vegetación varía desde matorrales desérticos en Asia Central y
la península
arábiga hasta pequeñas áreas de manglares en
la costa del golfo Pérsico y praderas de altura en Asia
central. Debido a esta reducida cubierta forestal, los árboles fuera del
bosque, especialmente en granjas y en otras tierras arboladas, desempeñan
importantes funciones productivas y protectoras.
El establecimiento de cortavientos es una parte integral de las prácticas agrícolas en
la mayoría de los países. El cultivo de palma datilera en diversos países de Asia
occidental ha convertido los desiertos en oasis. En los Emiratos Árabes Unidos, las extensas
plantaciones de palmas datileras han mejorado el paisaje a la vez que producen
ingresos sustanciales.
EFECTOS
DE LA DEFORESTACIÓN SOBRE EL CLIMA
Investigaciones recientes han demostrado que la deforestación puede
afectar mucho a la cantidad de lluvia caída en un lugar y a otros fenómenos
climáticos, siempre que tales modificaciones sean de gran magnitud y abarquen
una amplia zona.
El argumento aducido es que una ampliación de la cubierta vegetal podría
aumentar la lluvia, y que una disminución de la misma podría reducirla.
En un modelo de circulación general atmosférica elaborado por el
Laboratorio de Ciencias Atmosféricas Goddard se ha demostrado que los grandes
cambios en la cubierta vegetal afectan a la lluvia. Pero, no es la vegetación el
factor determinante, sino más bien la correlación entre la humedad del
suelo, la vegetación y la energía(fundamentalmente solar)
que se necesita para convertir el agua en vapor de agua que forma parte del
aire.11 12
CALENTAMIENTO
GLOBAL EN CONSECUENCIA DE LA DEFOESTACIÓN
La principal causa del calentamiento global son los gases de efecto
invernadero (proceso natural que atrapa algunos de los rayos del sol en la
atmósfera para regular la temperatura de la tierra) y esto ocurre gracias a
varios gases, pero el que más contribuye es el dióxido de carbono el cual es producido
por los coches, deforestación, quema de combustibles, ganadería entre otros.
Por eso es muy importante evitar la deforestación entre otros factores que
contribuyen para que se forme el dióxido de carbono ya que hay muchas
consecuencias para el medio ambiente.